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LA
CELIA
MUCHO MÁS QUE APATITO

Apatito
incoloro.
Las
minas de La Celia, próximas a la localidad murciana de Jumilla,
son nuestro mejor yacimiento de fluorapatito. Con
posterioridad, se han descubierto nuevos y raros minerales
de titanio, como la pseudobrookita y posible warwickita.
La facilidad con que se encuentran ejemplares, y la
calidad de los mismos, hacen de estas minas lugar de visita
obligada para todo aficionado.
Las minas se explotaron a principios de
siglo para extraer apatito y producir abonos fosfáticos.
En las labores participaron algunos técnicos procedentes
de Bilbao ya que la zona carecía de antecedentes mineros
y por tanto de personal cualificado.
Las labores que son exclusivamente de interior,
han sido catalogadas en 1989 por la Región de Murcia como
de interés geológico. De este modo, la totalidad
de las galerías están protegidas mediante rejas, aunque
el acceso es libre.
El conjunto de explotaciones y pozos de
la zona recibe el nombre de Minas del Carmen, y se
localiza en las proximidades del pueblo de La Celia. Entre
unos cerros rodeados de viñedos y almendrales, se observan
varias zanjas y galerías. También hay varios pozos poco
profundos, por lo que se recomienda extremar la precaución.
La mineralización encaja en rocas volcánicas
lamproíticas, roca tipo que recibe el nombre local de "jumillita",
de edad intrapliocena, y emplazados merced a una profunda
falla. Dichas rocas se presentan en forma de coladas volcánicas,
lavas masivas y piroclastos. Gran parte del aparato volcánico
ha sido erosionado por lo que sólo queda la zona de raíz
del antiguo pitón o domo volcánico. Es en estas zonas porosas
de tobas y aglomerados por donde circularon los fluidos
depositando cristales en las cavidades. También se observan
rellenos de grietas y filones con calcita, apatito y
hematites.
A este yacimiento acuden, además de coleccionistas
españoles, muchos extranjeros, sobre todo italianos y alemanes,
que están al tanto de la facilidad con que se recogen buenas
muestras de apatito y pseudobrookita.
La mena explotada es el apatito, fosfato
cálcico, que en este yacimiento se ha determinado como fluorapatito
con cierta cantidad de estroncio, cerio y torio. Morfológicamente
es poco variable. Presenta una combinación de prisma hexagonal
y bipirámide, y un segundo prisma que bisela las aristas
del primero. El hábito es siempre prismático. Las bipirámides
pueden estar perfectamente desarrolladas o dominar alguna
de las caras, con lo que los cristales tienen un aspecto
de "pico de flauta" similar al del cuarzo.
Son muy frecuentes las corrosiones, crecimientos
en tolva, caras curvas y cristales redondeados, lo que da
la impresión de que hayan sido fundidos. Probablemente se
trate de disoluciones por fluidos tardíos. En este caso
los cristales tienen una débil unión con la matriz y caen
fácilmente.
El color es más variable: desde incoloro,
blanquecino, amarillento pálido, amarillo limón, anaranjado,
naranja dorado, hasta verde, variedad esta última que se
conoce con el nombre de "esparraguina", bautizada
así por Werner el siglo pasado.
El tamaño puede alcanzar los 3 cm, aunque
lo más frecuente es que sea menor de uno. Su brillo y transparencia
son irreprochables. El mineral más extendido en el yacimiento
es el hematites. Provoca un curioso efecto de luces
y brillos que salpican paredes y techos al brillar bajo
la luz, cuando uno se mueve por las galerías. Hay zonas
con tal cantidad de fragmentos de este mineral que, al picar,
se producen verdaderas lluvias de hematites, creando un
espectáculo impresionante.
La morfología más abundante es su variedad
hojosa o especularita, aunque también podemos encontrar
cristales tabulares negros de contorno hexagonal y brillo
metálico, o bien diminutos cristales romboédricos. Los más
pequeños y delgados presentan reflejos internos rojos lo
que aumenta la espectacularidad de las piezas. Se asocia
de muy diversos modos al apatito, rodeándolo, o bien, interpenetrado
con él a modo de cuchillas, o sirviendo de inclusiones.
Es muy frecuente que presente figuras de
intensa corrosión hidrotermal, adquiriendo contornos curvos
extremadamente irregulares. Es un hecho generalizado que
la máxima calidad en cristales de apatito coincide con empobrecimientos
notables de oligisto.
Uno de los minerales más novedosos e interesantes
del yacimiento es la pseudobrookita, óxido mixto
de hierro y titanio. Aparece en cristales prismáticos de
sección rómbica, aunque tiende a veces a ser tabular, presentando
entonces una acusada estriación. De color negro y fuerte
brillo metálico, o roja, no suele superar unos pocos milímetros
de longitud, formando agregados aciculares de cristales
desordenados. Es un mineral poco común, siendo ésta la única
localidad citada en España.
Aún más raro se encuentra un óxido-borato
de magnesio, hierro y titanio: la warwickita. Poco
abundante, se presenta en agregados radiales de cristales
aciculares de color rojo pardusco, frecuentemente recubiertos
con una pátina negra.
Aparecen otros minerales como diópsido,
tridimita en cristales tabulares hexagonales incoloros,
flogopitas también tabulares anaranjadas y transparentes,
y otras especies aún por determinar.
Exceptuando los apatitos, el resto de minerales
citados, se presenta en tamaños muy reducidos, siendo las
de La Celia, unas paragénesis especialmente satisfactorias
para observar al binocular.
LINARES
800 KILÓMETROS DE GALERÍA

Cristales
de anglesita.
Linares
fue durante muchas décadas abastecedor dominante de plomo
en el mercado internacional, ocupando un lugar relevante
en la historia minera española y mundial. Sin embargo, la
demanda menguante de este metal, la competencia con los
concentrados procedentes de minas polimetálicas, y las singulares
circunstancias geológicas del distrito de Linares, han hecho
del cierre de las minas un hecho difícillmente evitable,
junto con la consecuente crisis social.
A finales del siglo pasado, Linares era
el primer productor mundial de plomo. Sobre el campo filoniano
llegaron a establecerse hasta 1.300 minas con más de 780
km de galería excavada sobre filón, ahuecando virtualmente
el subsuelo de esta localidad. La actividad minera fue disminuyendo
poco a poco hasta que en 1991, el cierre del Pozo nº5
de la compañia "Minas de La Cruz" puso
fin a la minería en este distrito.
La particular geología de las mineralizaciones
impide un laboreo económico, ya que los filones, estrechos
y de continuidad irregular, son traba para una explotación
de altos rendimientos.
La galena, como mena de plomo explotable
de la mineralización, es sin duda el mineral más abundante.
No aparecen cristales de gran calidad debido al propio proceso
de formación de los filones: en las fracturas del granito
de caja se inyecta la solución hidrotermal dando origen
a una amplia salbanda de galena que cristaliza en cubos,
que varían desde el centímetro hasta los 20 cm ó 30 cm,
llegando a pesar algunos de los bloques hasta varias decenas
de kilos. Posteriormente cristaliza el resto de la mineralización
irrumpiendo con gran violencia, y por consiguiente triturando
los cristales recién formados. El resultado es un filón-brecha
que incluye incluso fracciones angulosas del granito de
caja, barita masiva y un cemento ankeritico-calcáreo.
En algunas ocasiones, al golpear los bloques se desprende
el cemento y quedan al descubierto caras de cubo y octaedro,
algo irregulares y sin brillo, con aspecto corroído, pero
en tamaños importantes. Es posible tratar con ácido el relleno
cuando éste es carbonatado, pero los cristales así obtenidos
tampoco presentan calidad.
De entre las especies minerales destacables,
encontramos la cerusita como un producto común de
alteración de la galena, en particular cuando ésta
se da en litologias que contienen carbonatos. Se distingue
de la anglesita por su solubilidad con efervescencia
en ácido, aparte de presentar generalmente un estriado de
las caras que no se da tampoco en la anglesita. Los
ejemplares de Linares siguen generalmente estas características,
facilitando la distinción de dos especies que cristalizan
en el mismo sistema.
La cerusita ha sido un mineral de
frecuente aparición en las minas del filón "El Cobre",
presentándose bien cristalizado en largos prismas rómbicos
blanquecinos, amarillentos o melados, y más raramente incoloros
o turbios. Como se ha indicado, presentan casi siempre un
sintomático estriado en las caras del prisma. Las terminaciones,
sin embargo, son lisas y de fuerte brillo. Los tamaños más
frecuentes están alrededor del centímetro, pero se dan excepciones
muy notables en la longitud de algunos cristales. También
son dignas de destacar las interesantes maclas múltiples
que con frecuencia se han recogido en las minas.
En las escombreras de algunos pozos, se
pueden recoger pequeñas cerusitas que se disponen
en el hueco que ha dejado la desaparición de un cristal
de galena.
Profusamente cristalizada junto a la cerusita
en el realce de la 9ª a la 5ª planta del filón "El
Cobre" aparece la anglesita, atrapada en
típicas geodas de disolución contenidas en el seno de la
galena masiva. Los cristales, siempre incoloros,
sí presentan variación en el tamaño: entre milimétricos
y los 5 ó 6 cm. A pesar de las fracturas internas que frecuentemente
presentan los cristales mayores, resultan muy atractivos
por su total transparencia y su fantástico brillo.
Aunque hace muchos años que no salen nuevas
cupritas en las minas, son bien conocidos los ejemplares
que en su momento se extrajeron de las plantas menos profundas,
donde la mineralización a menudo ampliaba su monótona paragénesis
de galena con algunas especies cupríferas, en especial malaquitas
y cupritas. Más raramente se daba el sulfato de plomo
y cobre o linarita, mineral cuya etimologia se explica
por si misma.
Las cupritas cristalizadas en vistosos
rombododecaedros y octaedros procedentes de las Minas de
La Cruz, son posiblemente las más notables de nuestro país,
siempre y cuando hablemos de tamaños centimétricos.
El cobre en la actualidad se manifiesta
poco y mal. En algunas escombreras de minas viejas, se reconocen
azurita y crisocola en abundancia, pero de
escaso interés coleccionístico. La barita es mineral
accesorio muy frecuente en las minas de Linares. Ejemplares
muy notables aparecieron en los pozos San Juan-Esmeralda,
de la Empresa Nacional Adaro, acompañados a menudo por
dientes de perro de calcita, con fluorescencia rosa
a la luz ultravioleta. En la 9ª planta de la Mina San
Luis (Cerro Hueco), aparecieron ejemplares blancos o
amarillentos que formaban agregados columnares de cristales
típicos, sin desarrollo prismático.
Las especies minerales más destacadas de
Linares se han citado ya, pero también aparecen minerales
minoritarios dignos de reseña, tales como la piromorfita
de la Mina "Matacabras", las dolomitas
rosas, malaquitas de las rocas oxidadas y los pequeños
cristales de yeso que frecuentemente aparecen en
estos mismos bloques alterados de la escombrera.
MAZARRÓN
MICROS DE ENSUEÑO
Desde hace algunos años, diversos enclaves
en torno a la zona minera de Mazarrón, están reportando
gratas sorpresas a los aficionados y en particular a los
amigos del micromount. Aunque la localidad de Mazarrón es
de sobra conocida por sus antecedentes mineros, nunca ha
destacado por sus minerales desde una perspectiva coleccionística.
Las famosas minas de hierro que desde antiguo se explotaron
para beneficio del alumbre, están hoy día abandonadas
y sólo pueden admirarse los restos de sus instalaciones
y pozos, testimonio de la activa industria minera que en
el pasado hubo. Recientemente alguna empresa extranjera
ha realizado campañas de investigación en la zona, obteniendo
prometedores resultados, pero el proyecto no ha podido desarrollarse
al contar, una vez más, con la oposición de los ecologistas
locales.
Los yacimientos a los que queremos referimos
son pequeños y escondidos trabajos de cobre, que ofrecen
una variedad de especies realmente espectacular, sin ninguna
conexión con los depósitos férricos de Mazarrón pueblo.
El mineral primario, que de común es un cobre gris arsenical,
aparece acompañado de una simpar relación de carbonatos
y arseniatos supergénicos, que en algunos casos han sido
primera cita en España de la especie, como la cornwallita
o la lavendulana.
En casi todos los casos la azurita y
malaquita son los minerales más corrientes, pero
también los de menor interés, porque sus cristales no admiten
comparación con otras localidades españolas. En principio
llamaron la atención unas pequeñas esférulas verdes, transparentes
y de
brillo vítreo que acompañaban al material
de La Atalaya. Realizados varios análisis, la especie se
clasificó como cornwallita. Posteriormente se encontró
el mismo mineral en Pastrana y Ramonete, con mejor calidad,
si cabe, que el que se comenta. Las pequeñas esferas crecían
más separadas de la matriz, algunas de ellas montadas sobre
finas agujas de olivenita y farmacolita. Nunca
se encontraron ejemplares de tamaño superior al milímetro.
Estas cornwallitas son abundantes, pero perdieron protagonismo
cuando se encontraron, en la localidad de Pastrana, las
primeras lavendulanas españolas, a modo de finos
agregados de hermoso color azul. El contraste de estas rosetas
sobre la matriz o con otros minerales era excepcional. Cuando
este descubrimiento trascendió, el pequeño yacimiento recibió
la visita de algunos martillos de gasolina que descubrieron
abundante material. A día de hoy, 1994, el filón que contiene
la lavendulana parece continuar en profundidad, pero trabajarlo
exige un esfuerzo nada desdeñable. Menos espectaculares,
pero también de interés, se encontraban además olivenitas,
malaquitas, clorargiritas, farmacosideritas y farmacolitas
en el mismo lugar.
El aspecto más complicado que presentan
estos yacimientos es sin duda la localización y el acceso,
puesto que se trata de labores de muy escasa importancia,
poco visibles y comunicadas casi siempre desde pistas de
tierra en terrenos de cultivo, donde estas pistas se cuentan
por docenas.
Se sospecha con fundamento que se trata
de una zona con buenas posibilidades para la investigación
de otras calicatas de exploración, que pudieran tener también
gran valor mineralógico. En este caso resultará de especial
interés la fotografía aérea, para localizar pequeñas escombreras
escondidas entre las ramblas y sierrecillas de esta zona.
MESTAS
DE CON
AZURITAS CON FANTASMA

Azurita.
La
pequeña mina de cobre de Mestas, localizada en la zona oriental
de Asturias, explotó unos filones de mineral encajados en
caliza dolomitizada. A partir de los cobres grises y
la bornita, que se han observado en escombrera, la
alteración supergénica de los mismos ha originado la formación
de carbonatos de cobre. Si bien la azurita y malaquita
son minerales comunes y extremadamente difundidos por
diversos puntos de la zona cantábrica, las azuritas de
Mestas han ganado, por méritos propios, una reciente fama
en base a su calidad y características. En cristales mucho
mayores que sus homónimos de Ortiguero, los cristales de
Mestas alcanzan o superan frecuentemente el centímetro,
son más tabulares que prismáticos y crecen sobre matrices
de dolomita que garantizan una perfecta conservación
de la muestra.
Desde un punto de vista minero, los trabajos
consisten en dos socavones horizontales, uno de ellos en
estéril (realizado probablemente para investigar la continuidad
de los filones en profundidad) y otro de ellos que da acceso
a una serie de cámaras donde el mineral residual impregna
la caliza en diversos puntos. La mina estuvo electrificada,
lo que indica una actividad relativamente reciente. Aunque
es normal la aparición de enclaves sulfurados en la roca,
a los que rodea una corona alterada con malaquita y azurita,
el material es bastante compacto y difícil de trabajar.
L a dolomita beige presenta escasas y pequeñas cavidades
que en el caso más excepcional alcanzan 4 cm ó 5 cm, y que
normalmente se tapizan por calcita o romboedros de
dolomita. Los cristales de azurita, cuando aparecen, crecen
aislados sobre la matriz y a menudo la cavidad se ha rellenado
posteriormente por calcita, de manera que los cristales
quedan atrapados y se pierde la vistosidad de la geoda.
En las cavidades huecas pueden disponerse agregados radiales
de cristales prismáticos de gran belleza. En 1993
se descubrieron algunas muestras con cristales zonados o
fantasmas interiores, en los que se observan numerosos gérmenes
del crecimiento progresivo del cristal . Esta circunstancia,
fácil de observar en minerales incoloros como calcitas o
cuarzos, cobra especial atractivo por el color azul de los
cristales.
Por todas estas razones, la escombrera
ha sido recientemente revisada por muchos aficionados persiguiendo
material de filón, para triturarlo con la esperanza de encontrar
nuevas piezas. Parece ser que en la escombrera superior
el material es más abundante, aunque dentro de lo escaso.
El socavón inferior corta filones de calcita con
gran cantidad de geodas, donde es sencillo recoger muestras
de romboedros apilados, algo turbios y con poco brillo en
general. Ambas galerías tienen el inconveniente de estar
parcialmente inundadas, lo que resulta muy incómodo incluso
en el verano, por la baja temperatura del agua. Por otra
parte, en la toma inferior hay una captación de agua para
consumo humano, y cuando alguien entra a por calcitas, se
remueve el lodo del fondo y los habitantes de abajo reciben
barro en sus grifos, cosa que les irrita bastante. Por ello
se recomienda observar dichas calcitas previamente en alguna
colección particular, y juzgar si vale la pena pelearse
con los paisanos para conseguir tan "espléndido"
material.
MINA
MOSCONA
LA BARITA AZUL
En la localidad de Cancienes (Asturias),
se encuentra uno de los distritos mineros más famosos, tanto
por su importancia económica como por la calidad y abundancia
de sus minerales. Se trata de diversas explotaciones de
fluorita, que forma depósitos estratiformes en las
cercanías del contacto de los materiales carboníferos y
la cubierta triásica. Aunque en la actualidad sólo permanece
en activo una de las minas (Mina Moscona), el depósito
es tan fértil y conocido que son pocos los coleccionistas
que no tienen algún ejemplar de esta procedencia. Otras
minas del distrito han producido también algunas geodas
de interés, pero no pueden competir con la fabulosa cantidad
de ejemplares que cada día salen de Mina Moscona. Esta
mina es un plano inclinado con gran desarrollo interior
(45 kilómetros de galerías), dispuesto según el método convencional
de cámaras y pilares en subniveles. La rampa principal tiene
una fuerte pendiente inicial y lateralmente se abren los
sectores de explotación, con avance por perforación y voladura.
El mineral es transportado en camiones hasta la calle y
posteriormente por carretera hasta el lavadero de Torre
(Ribadesella), donde se somete a flotación y se concentra
el espato flúor en sus calidades ácida y metalúrgica.
Los materiales mineralizados son carbonatados
y se ha desarrollado una intensa karstificación, gracias
a la cual hoy las geodas aparecen por centenares en las
zonas favorables, algunas de ellas tan grandes que caben
varias personas en su interior. Los mineros suelen recoger
las piezas flotantes que rellenan la geoda, puesto que esta
labor requiere poco tiempo y esfuerzo, abandonando el resto
de la coquera con interesantes muestras, algo más complicadas
de extraer. En el relevo de tarde se realizan sólo trabajos
de carga, siendo sencillo negociar con los mineros la adquisición
de lotes de fluorita y calcita, a precios
razonables. Por la mañana, en cambio, el trabajo de la mina
está supervisado por los facultativos, y los mineros se
muestran más reservados para el negocio, puesto que en la
mayoría de las minas, la búsqueda de minerales está prohibida
a los mineros. No obstante, en Mina Moscona, ésta
es una actividad consentida de hecho y gracias a la cual
miles de muestras se salvan de ir a la machacadora. Cuando
el material es excepcional, como el caso de las magníficas
geodas de barita azul que ocasionalmente se hallan,
se desata un interés mucho mayor y el precio alcanza cifras
muy altas, incluso a bocamina. En 1993 se encontró al final
de la rampa una excepcional geoda de barita con cristales
de hasta 20 cm. El volumen de negocio que proporcionó esta
geoda ronda los 6 millones de ptas, según describe uno de
los mineros que realizó el descubrimiento. Es frecuente
que baritas blancas adquieran una tonalidad azulada
al ser expuestas a la luz solar, aunque no todas presentan
esta particularidad. La fluorita amarilla es tan
abundante, que sólo cuando se acompaña de calcita causa
una estética apreciable. Se trata de formas cúbicas isométricas
de cristales habitualmente empastados, no aislados ni volados
sobre su matriz, aunque con magnifico brillo. También son
abundantes los cristales de calcita incoloros y brillantes,
de gran calidad y que forman romboedros complejos o escalenoedros
con algunas modificaciones estriadas en su vértice. Los
cristales de mayor tamaño tienen una tendencia a la turbidez,
siendo obviamente preferible la superior calidad de las
muestras pequeñas. Accesoriamente se encuentran algunos
sulfuros, en particular pirita (ocasionalmente irisada),
calcopirita, galena, y blenda, sin mayor interés.
OJOS
NEGROS
LA DOLOMITA DE ARAGÓN

Aspecto
actual de la corta.
En
1900 se fundó la Compañía Minera de Sierra Menera, con el
objeto de explotar los enormes yacimientos de hierro de
la provincia de Teruel. Alrededor de la actividad minera
se estableció una intensa actividad en la comarca, con la
construcción de un ferrocarril minero que con sus 204 kilómetros
hasta Sagunto, fue en su día el más largo de Europa. En
1987, el cierre de los hornos altos de Sagunto motivó el
abandono de las minas, aún cuando las reservas de mineral
eran todavía importantes.
El mineral de hierro es un ocre limonítico
compuesto por mezcla de diversos óxidos, una buena mena
desde el punto de vista siderúrgico, que ocupa por sustitución
unos paquetes dolomíticos de una gran formación anticlinal
paleozoica. El espesor del estrato mineralizado viene a
ser unos 100 metros, explotado a cielo abierto en grandes
canteras que hoy día se encuentran muy deterioradas y con
el acceso complicado. Dado lo terroso del mineral, éste
se ripaba con excavadoras, no siendo necesario el empleo
de explosivos salvo en las zonas donde el encajante de cuarcita
y dolomía afloraba. El paquete carbonatado o Formación Menera
contiene gran cantidad de geodas tapizadas por dolomita,
de tamaño variable, pero que raramente superan los 15
cm - 20 cm. Internamente se tapizan por magníficos romboedros
de hasta 3 cm de arista, normalmente de color blanco y con
fuerte brillo vítreo. Los cristales más pequeños pueden
llegar a mostrar alguna transparencia, pero no pueden compararse
con los famosos ejemplares de Eugui. Junto a los cristales
de dolomita suele aparecer un carbonato mixto de hierro
y magnesio de la serie magnesita-siderita, en cristales
romboédricos de aspecto lenticular y color amarillento,
muy brillantes. Las drusas de ambos componen piezas muy
vistosas. Para recuperar actualmente piezas de este estilo,
es necesario llegar hasta los afloramientos del fondo de
la corta Barranco (donde se han hallado las mejores
muestras) y trabajar fuerte hasta localizar alguna geoda.
Accesoriamente se encuentra aragonito incoloro en
cristales de cierto tamaño (hasta 7 cm), hematites,
marcasita nodular y abundante goethita.
ORTIGUERO
LA AZURITA DE LOS PICOS

Agregados
radiales de azurita.
La
Mina Delfina se encuentra situada 2 Km al Sur de
la localidad de Ortiguero de Cabrales, en las estribaciones
de los Picos de Europa. Detenidos los trabajos en 1958,
se explotó el mineral de cobre en 2 pisos comunicados a
través de una compleja red de cámaras, aflorando el mineral
en superficie. Un tercer piso sin mineralizar y parcialmente
inundado en la actualidad supera ya el nivel 100 de la mina,
comprobando que los filones esterilizan en profundidad.
La extracción se realizaba mediante pozo de sección rectangular
coronado de castillete con dos jaulas, instalaciones todavía
intactas. La mina estuvo electrificada y provista de red
neumática de perforación. Desconocemos los antecedentes
mineros de la zona. La explotación siguió una serie de filones
encajados en calizas de la formación Picos de Europa
(Carbonífero Westfaliense), irregulares y parcialmente movilizados
luego hacia cavidades kársticas. La mineralización está
afectada de una avanzada alteración supergénica, siendo
raro encontrar mineral sulfurado, el cual ha sido reemplazado
casi en su totalidad. Se trata por ello de un yacimiento
de gran vistosidad, al haber quedado el encajante teñido
y ocupado por diversas especies de alteración. Las originales
masas de sulfuro (pirita, calcopirita y tennantita,
fundamentalmente) se han transformado en limonita que
tiende a atrapar tirolita supergénica. El cobre liberado
se esparce también por la calcita próxima y la tiñe
de azul claro, creciendo en sus numerosas fracturas minúsculos
cristales de azurita de magnifica calidad.
En la actualidad, las labores de mina Delfina
son accesibles en casi todo su desarrollo y es posible
realizar la búsqueda y recogida de muestras directamente
sobre los filones y bolsadas del interior. Si se prefiere,
también puede revisarse el abundante escombro, no siendo
difícil localizar muestras.
La azurita masiva aparece extraordinariamente
extendida, siendo de interés las muestras cristalizadas
en la proximidad e interior de los filones. Aunque rara
vez alcanzan los 3 mm, se trata de ejemplares prismáticos,
muy luminosos y brillantes, de incomparable belleza como
micromounts. Tienen el inconveniente de crecer sobre matrices
de poca solidez, siendo necesario un enorme cuidado para
no destruir las muestras. El relleno de los filones es calcítico,
y aunque pocas, presenta algunas fisuras que tienden a tapizarse
de azurita. Las salbandas suelen alojar masas limoníticas
(antiguo mineral primario) que también contienen geodas
de azurita, aunque extremadamente delicadas.
La tirolita es relativamente abundante
en filones del interior, pero sin duda los mejores ejemplares
cristalizados hasta la fecha se han encontrado en la escombrera.
Con su característico color verde-azulado, se presenta en
vetillas y grupos fibrosos y radiales con limonita, crisocola
o calcita. A menudo aparece en cristales tabulares
pseudomorfizados por crisocola, o bien masas laminares de
brillo nacarado y semitransparentes, muy vistosos. Los ejemplares
descubiertos en escombrera, se ocultan en geodas de caliza,
no proceden de filón, y conforman agregados tabulares, libros
en ocasiones, de brillo nacarado y vítreo en las caras curvas.
Otro mineral que implica arsénico en el
mineral primitivo es la farmacolita, que se ha encontrado
muy accesoria cristalizada en finos grupos aciculares blancos.
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