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Número 0
1994


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Revistas

LA CELIA
MUCHO MÁS QUE APATITO

Apatito incoloro.

Las minas de La Celia, próximas a la localidad murciana de Jumilla, son nuestro mejor yacimiento de fluorapatito. Con posterioridad, se han descubierto nuevos y raros minerales de titanio, como la pseudobrookita y posible warwickita. La facilidad con que se encuentran ejemplares, y la calidad de los mismos, hacen de estas minas lugar de visita obligada para todo aficionado.

Las minas se explotaron a principios de siglo para extraer apatito y producir abonos fosfáticos. En las labores participaron algunos técnicos procedentes de Bilbao ya que la zona carecía de antecedentes mineros y por tanto de personal cualificado.

Las labores que son exclusivamente de interior, han sido catalogadas en 1989 por la Región de Murcia como de interés geológico. De este modo, la totalidad de las galerías están protegidas mediante rejas, aunque el acceso es libre.

El conjunto de explotaciones y pozos de la zona recibe el nombre de Minas del Carmen, y se localiza en las proximidades del pueblo de La Celia. Entre unos cerros rodeados de viñedos y almendrales, se observan varias zanjas y galerías. También hay varios pozos poco profundos, por lo que se recomienda extremar la precaución.

La mineralización encaja en rocas volcánicas lamproíticas, roca tipo que recibe el nombre local de "jumillita", de edad intrapliocena, y emplazados merced a una profunda falla. Dichas rocas se presentan en forma de coladas volcánicas, lavas masivas y piroclastos. Gran parte del aparato volcánico ha sido erosionado por lo que sólo queda la zona de raíz del antiguo pitón o domo volcánico. Es en estas zonas porosas de tobas y aglomerados por donde circularon los fluidos depositando cristales en las cavidades. También se observan rellenos de grietas y filones con calcita, apatito y hematites.

A este yacimiento acuden, además de coleccionistas españoles, muchos extranjeros, sobre todo italianos y alemanes, que están al tanto de la facilidad con que se recogen buenas muestras de apatito y pseudobrookita.

La mena explotada es el apatito, fosfato cálcico, que en este yacimiento se ha determinado como fluorapatito con cierta cantidad de estroncio, cerio y torio. Morfológicamente es poco variable. Presenta una combinación de prisma hexagonal y bipirámide, y un segundo prisma que bisela las aristas del primero. El hábito es siempre prismático. Las bipirámides pueden estar perfectamente desarrolladas o dominar alguna de las caras, con lo que los cristales tienen un aspecto de "pico de flauta" similar al del cuarzo. Son muy frecuentes las corrosiones, crecimientos en tolva, caras curvas y cristales redondeados, lo que da la impresión de que hayan sido fundidos. Probablemente se trate de disoluciones por fluidos tardíos. En este caso los cristales tienen una débil unión con la matriz y caen fácilmente.

El color es más variable: desde incoloro, blanquecino, amarillento pálido, amarillo limón, anaranjado, naranja dorado, hasta verde, variedad esta última que se conoce con el nombre de "esparraguina", bautizada así por Werner el siglo pasado.

El tamaño puede alcanzar los 3 cm, aunque lo más frecuente es que sea menor de uno. Su brillo y transparencia son irreprochables. El mineral más extendido en el yacimiento es el hematites. Provoca un curioso efecto de luces y brillos que salpican paredes y techos al brillar bajo la luz, cuando uno se mueve por las galerías. Hay zonas con tal cantidad de fragmentos de este mineral que, al picar, se producen verdaderas lluvias de hematites, creando un espectáculo impresionante.

La morfología más abundante es su variedad hojosa o especularita, aunque también podemos encontrar cristales tabulares negros de contorno hexagonal y brillo metálico, o bien diminutos cristales romboédricos. Los más pequeños y delgados presentan reflejos internos rojos lo que aumenta la espectacularidad de las piezas. Se asocia de muy diversos modos al apatito, rodeándolo, o bien, interpenetrado con él a modo de cuchillas, o sirviendo de inclusiones.

Es muy frecuente que presente figuras de intensa corrosión hidrotermal, adquiriendo contornos curvos extremadamente irregulares. Es un hecho generalizado que la máxima calidad en cristales de apatito coincide con empobrecimientos notables de oligisto.

Uno de los minerales más novedosos e interesantes del yacimiento es la pseudobrookita, óxido mixto de hierro y titanio. Aparece en cristales prismáticos de sección rómbica, aunque tiende a veces a ser tabular, presentando entonces una acusada estriación. De color negro y fuerte brillo metálico, o roja, no suele superar unos pocos milímetros de longitud, formando agregados aciculares de cristales desordenados. Es un mineral poco común, siendo ésta la única localidad citada en España.

Aún más raro se encuentra un óxido-borato de magnesio, hierro y titanio: la warwickita. Poco abundante, se presenta en agregados radiales de cristales aciculares de color rojo pardusco, frecuentemente recubiertos con una pátina negra.

Aparecen otros minerales como diópsido, tridimita en cristales tabulares hexagonales incoloros, flogopitas también tabulares anaranjadas y transparentes, y otras especies aún por determinar.

Exceptuando los apatitos, el resto de minerales citados, se presenta en tamaños muy reducidos, siendo las de La Celia, unas paragénesis especialmente satisfactorias para observar al binocular.

 

LINARES
800 KILÓMETROS DE GALERÍA

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Cristales de anglesita.

Linares fue durante muchas décadas abastecedor dominante de plomo en el mercado internacional, ocupando un lugar relevante en la historia minera española y mundial. Sin embargo, la demanda menguante de este metal, la competencia con los concentrados procedentes de minas polimetálicas, y las singulares circunstancias geológicas del distrito de Linares, han hecho del cierre de las minas un hecho difícillmente evitable, junto con la consecuente crisis social.

A finales del siglo pasado, Linares era el primer productor mundial de plomo. Sobre el campo filoniano llegaron a establecerse hasta 1.300 minas con más de 780 km de galería excavada sobre filón, ahuecando virtualmente el subsuelo de esta localidad. La actividad minera fue disminuyendo poco a poco hasta que en 1991, el cierre del Pozo nº5 de la compañia "Minas de La Cruz" puso fin a la minería en este distrito.

La particular geología de las mineralizaciones impide un laboreo económico, ya que los filones, estrechos y de continuidad irregular, son traba para una explotación de altos rendimientos.

La galena, como mena de plomo explotable de la mineralización, es sin duda el mineral más abundante. No aparecen cristales de gran calidad debido al propio proceso de formación de los filones: en las fracturas del granito de caja se inyecta la solución hidrotermal dando origen a una amplia salbanda de galena que cristaliza en cubos, que varían desde el centímetro hasta los 20 cm ó 30 cm, llegando a pesar algunos de los bloques hasta varias decenas de kilos. Posteriormente cristaliza el resto de la mineralización irrumpiendo con gran violencia, y por consiguiente triturando los cristales recién formados. El resultado es un filón-brecha que incluye incluso fracciones angulosas del granito de caja, barita masiva y un cemento ankeritico-calcáreo. En algunas ocasiones, al golpear los bloques se desprende el cemento y quedan al descubierto caras de cubo y octaedro, algo irregulares y sin brillo, con aspecto corroído, pero en tamaños importantes. Es posible tratar con ácido el relleno cuando éste es carbonatado, pero los cristales así obtenidos tampoco presentan calidad.

De entre las especies minerales destacables, encontramos la cerusita como un producto común de alteración de la galena, en particular cuando ésta se da en litologias que contienen carbonatos. Se distingue de la anglesita por su solubilidad con efervescencia en ácido, aparte de presentar generalmente un estriado de las caras que no se da tampoco en la anglesita. Los ejemplares de Linares siguen generalmente estas características, facilitando la distinción de dos especies que cristalizan en el mismo sistema.

La cerusita ha sido un mineral de frecuente aparición en las minas del filón "El Cobre", presentándose bien cristalizado en largos prismas rómbicos blanquecinos, amarillentos o melados, y más raramente incoloros o turbios. Como se ha indicado, presentan casi siempre un sintomático estriado en las caras del prisma. Las terminaciones, sin embargo, son lisas y de fuerte brillo. Los tamaños más frecuentes están alrededor del centímetro, pero se dan excepciones muy notables en la longitud de algunos cristales. También son dignas de destacar las interesantes maclas múltiples que con frecuencia se han recogido en las minas.

En las escombreras de algunos pozos, se pueden recoger pequeñas cerusitas que se disponen en el hueco que ha dejado la desaparición de un cristal de galena.

Profusamente cristalizada junto a la cerusita en el realce de la 9ª a la 5ª planta del filón "El Cobre" aparece la anglesita, atrapada en típicas geodas de disolución contenidas en el seno de la galena masiva. Los cristales, siempre incoloros, sí presentan variación en el tamaño: entre milimétricos y los 5 ó 6 cm. A pesar de las fracturas internas que frecuentemente presentan los cristales mayores, resultan muy atractivos por su total transparencia y su fantástico brillo.

Aunque hace muchos años que no salen nuevas cupritas en las minas, son bien conocidos los ejemplares que en su momento se extrajeron de las plantas menos profundas, donde la mineralización a menudo ampliaba su monótona paragénesis de galena con algunas especies cupríferas, en especial malaquitas y cupritas. Más raramente se daba el sulfato de plomo y cobre o linarita, mineral cuya etimologia se explica por si misma.

Las cupritas cristalizadas en vistosos rombododecaedros y octaedros procedentes de las Minas de La Cruz, son posiblemente las más notables de nuestro país, siempre y cuando hablemos de tamaños centimétricos.

El cobre en la actualidad se manifiesta poco y mal. En algunas escombreras de minas viejas, se reconocen azurita y crisocola en abundancia, pero de escaso interés coleccionístico. La barita es mineral accesorio muy frecuente en las minas de Linares. Ejemplares muy notables aparecieron en los pozos San Juan-Esmeralda, de la Empresa Nacional Adaro, acompañados a menudo por dientes de perro de calcita, con fluorescencia rosa a la luz ultravioleta. En la 9ª planta de la Mina San Luis (Cerro Hueco), aparecieron ejemplares blancos o amarillentos que formaban agregados columnares de cristales típicos, sin desarrollo prismático.

Las especies minerales más destacadas de Linares se han citado ya, pero también aparecen minerales minoritarios dignos de reseña, tales como la piromorfita de la Mina "Matacabras", las dolomitas rosas, malaquitas de las rocas oxidadas y los pequeños cristales de yeso que frecuentemente aparecen en estos mismos bloques alterados de la escombrera.

 

MAZARRÓN
MICROS DE ENSUEÑO

Desde hace algunos años, diversos enclaves en torno a la zona minera de Mazarrón, están reportando gratas sorpresas a los aficionados y en particular a los amigos del micromount. Aunque la localidad de Mazarrón es de sobra conocida por sus antecedentes mineros, nunca ha destacado por sus minerales desde una perspectiva coleccionística. Las famosas minas de hierro que desde antiguo se explotaron para beneficio del alumbre, están hoy día abandonadas y sólo pueden admirarse los restos de sus instalaciones y pozos, testimonio de la activa industria minera que en el pasado hubo. Recientemente alguna empresa extranjera ha realizado campañas de investigación en la zona, obteniendo prometedores resultados, pero el proyecto no ha podido desarrollarse al contar, una vez más, con la oposición de los ecologistas locales.

Los yacimientos a los que queremos referimos son pequeños y escondidos trabajos de cobre, que ofrecen una variedad de especies realmente espectacular, sin ninguna conexión con los depósitos férricos de Mazarrón pueblo. El mineral primario, que de común es un cobre gris arsenical, aparece acompañado de una simpar relación de carbonatos y arseniatos supergénicos, que en algunos casos han sido primera cita en España de la especie, como la cornwallita o la lavendulana.

En casi todos los casos la azurita y malaquita son los minerales más corrientes, pero también los de menor interés, porque sus cristales no admiten comparación con otras localidades españolas. En principio llamaron la atención unas pequeñas esférulas verdes, transparentes y de

brillo vítreo que acompañaban al material de La Atalaya. Realizados varios análisis, la especie se clasificó como cornwallita. Posteriormente se encontró el mismo mineral en Pastrana y Ramonete, con mejor calidad, si cabe, que el que se comenta. Las pequeñas esferas crecían más separadas de la matriz, algunas de ellas montadas sobre finas agujas de olivenita y farmacolita. Nunca se encontraron ejemplares de tamaño superior al milímetro. Estas cornwallitas son abundantes, pero perdieron protagonismo cuando se encontraron, en la localidad de Pastrana, las primeras lavendulanas españolas, a modo de finos agregados de hermoso color azul. El contraste de estas rosetas sobre la matriz o con otros minerales era excepcional. Cuando este descubrimiento trascendió, el pequeño yacimiento recibió la visita de algunos martillos de gasolina que descubrieron abundante material. A día de hoy, 1994, el filón que contiene la lavendulana parece continuar en profundidad, pero trabajarlo exige un esfuerzo nada desdeñable. Menos espectaculares, pero también de interés, se encontraban además olivenitas, malaquitas, clorargiritas, farmacosideritas y farmacolitas en el mismo lugar.

El aspecto más complicado que presentan estos yacimientos es sin duda la localización y el acceso, puesto que se trata de labores de muy escasa importancia, poco visibles y comunicadas casi siempre desde pistas de tierra en terrenos de cultivo, donde estas pistas se cuentan por docenas.

Se sospecha con fundamento que se trata de una zona con buenas posibilidades para la investigación de otras calicatas de exploración, que pudieran tener también gran valor mineralógico. En este caso resultará de especial interés la fotografía aérea, para localizar pequeñas escombreras escondidas entre las ramblas y sierrecillas de esta zona.

 

MESTAS DE CON
AZURITAS CON FANTASMA

Azurita.

La pequeña mina de cobre de Mestas, localizada en la zona oriental de Asturias, explotó unos filones de mineral encajados en caliza dolomitizada. A partir de los cobres grises y la bornita, que se han observado en escombrera, la alteración supergénica de los mismos ha originado la formación de carbonatos de cobre. Si bien la azurita y malaquita son minerales comunes y extremadamente difundidos por diversos puntos de la zona cantábrica, las azuritas de Mestas han ganado, por méritos propios, una reciente fama en base a su calidad y características. En cristales mucho mayores que sus homónimos de Ortiguero, los cristales de Mestas alcanzan o superan frecuentemente el centímetro, son más tabulares que prismáticos y crecen sobre matrices de dolomita que garantizan una perfecta conservación de la muestra.

Desde un punto de vista minero, los trabajos consisten en dos socavones horizontales, uno de ellos en estéril (realizado probablemente para investigar la continuidad de los filones en profundidad) y otro de ellos que da acceso a una serie de cámaras donde el mineral residual impregna la caliza en diversos puntos. La mina estuvo electrificada, lo que indica una actividad relativamente reciente. Aunque es normal la aparición de enclaves sulfurados en la roca, a los que rodea una corona alterada con malaquita y azurita, el material es bastante compacto y difícil de trabajar. L a dolomita beige presenta escasas y pequeñas cavidades que en el caso más excepcional alcanzan 4 cm ó 5 cm, y que normalmente se tapizan por calcita o romboedros de dolomita. Los cristales de azurita, cuando aparecen, crecen aislados sobre la matriz y a menudo la cavidad se ha rellenado posteriormente por calcita, de manera que los cristales quedan atrapados y se pierde la vistosidad de la geoda. En las cavidades huecas pueden disponerse agregados radiales de cristales prismáticos de gran belleza. En 1993 se descubrieron algunas muestras con cristales zonados o fantasmas interiores, en los que se observan numerosos gérmenes del crecimiento progresivo del cristal . Esta circunstancia, fácil de observar en minerales incoloros como calcitas o cuarzos, cobra especial atractivo por el color azul de los cristales.

Por todas estas razones, la escombrera ha sido recientemente revisada por muchos aficionados persiguiendo material de filón, para triturarlo con la esperanza de encontrar nuevas piezas. Parece ser que en la escombrera superior el material es más abundante, aunque dentro de lo escaso. El socavón inferior corta filones de calcita con gran cantidad de geodas, donde es sencillo recoger muestras de romboedros apilados, algo turbios y con poco brillo en general. Ambas galerías tienen el inconveniente de estar parcialmente inundadas, lo que resulta muy incómodo incluso en el verano, por la baja temperatura del agua. Por otra parte, en la toma inferior hay una captación de agua para consumo humano, y cuando alguien entra a por calcitas, se remueve el lodo del fondo y los habitantes de abajo reciben barro en sus grifos, cosa que les irrita bastante. Por ello se recomienda observar dichas calcitas previamente en alguna colección particular, y juzgar si vale la pena pelearse con los paisanos para conseguir tan "espléndido" material.

 

MINA MOSCONA
LA BARITA AZUL

En la localidad de Cancienes (Asturias), se encuentra uno de los distritos mineros más famosos, tanto por su importancia económica como por la calidad y abundancia de sus minerales. Se trata de diversas explotaciones de fluorita, que forma depósitos estratiformes en las cercanías del contacto de los materiales carboníferos y la cubierta triásica. Aunque en la actualidad sólo permanece en activo una de las minas (Mina Moscona), el depósito es tan fértil y conocido que son pocos los coleccionistas que no tienen algún ejemplar de esta procedencia. Otras minas del distrito han producido también algunas geodas de interés, pero no pueden competir con la fabulosa cantidad de ejemplares que cada día salen de Mina Moscona. Esta mina es un plano inclinado con gran desarrollo interior (45 kilómetros de galerías), dispuesto según el método convencional de cámaras y pilares en subniveles. La rampa principal tiene una fuerte pendiente inicial y lateralmente se abren los sectores de explotación, con avance por perforación y voladura. El mineral es transportado en camiones hasta la calle y posteriormente por carretera hasta el lavadero de Torre (Ribadesella), donde se somete a flotación y se concentra el espato flúor en sus calidades ácida y metalúrgica.

Los materiales mineralizados son carbonatados y se ha desarrollado una intensa karstificación, gracias a la cual hoy las geodas aparecen por centenares en las zonas favorables, algunas de ellas tan grandes que caben varias personas en su interior. Los mineros suelen recoger las piezas flotantes que rellenan la geoda, puesto que esta labor requiere poco tiempo y esfuerzo, abandonando el resto de la coquera con interesantes muestras, algo más complicadas de extraer. En el relevo de tarde se realizan sólo trabajos de carga, siendo sencillo negociar con los mineros la adquisición de lotes de fluorita y calcita, a precios razonables. Por la mañana, en cambio, el trabajo de la mina está supervisado por los facultativos, y los mineros se muestran más reservados para el negocio, puesto que en la mayoría de las minas, la búsqueda de minerales está prohibida a los mineros. No obstante, en Mina Moscona, ésta es una actividad consentida de hecho y gracias a la cual miles de muestras se salvan de ir a la machacadora. Cuando el material es excepcional, como el caso de las magníficas geodas de barita azul que ocasionalmente se hallan, se desata un interés mucho mayor y el precio alcanza cifras muy altas, incluso a bocamina. En 1993 se encontró al final de la rampa una excepcional geoda de barita con cristales de hasta 20 cm. El volumen de negocio que proporcionó esta geoda ronda los 6 millones de ptas, según describe uno de los mineros que realizó el descubrimiento. Es frecuente que baritas blancas adquieran una tonalidad azulada al ser expuestas a la luz solar, aunque no todas presentan esta particularidad. La fluorita amarilla es tan abundante, que sólo cuando se acompaña de calcita causa una estética apreciable. Se trata de formas cúbicas isométricas de cristales habitualmente empastados, no aislados ni volados sobre su matriz, aunque con magnifico brillo. También son abundantes los cristales de calcita incoloros y brillantes, de gran calidad y que forman romboedros complejos o escalenoedros con algunas modificaciones estriadas en su vértice. Los cristales de mayor tamaño tienen una tendencia a la turbidez, siendo obviamente preferible la superior calidad de las muestras pequeñas. Accesoriamente se encuentran algunos sulfuros, en particular pirita (ocasionalmente irisada), calcopirita, galena, y blenda, sin mayor interés.

 

OJOS NEGROS
LA DOLOMITA DE ARAGÓN

Aspecto actual de la corta.

En 1900 se fundó la Compañía Minera de Sierra Menera, con el objeto de explotar los enormes yacimientos de hierro de la provincia de Teruel. Alrededor de la actividad minera se estableció una intensa actividad en la comarca, con la construcción de un ferrocarril minero que con sus 204 kilómetros hasta Sagunto, fue en su día el más largo de Europa. En 1987, el cierre de los hornos altos de Sagunto motivó el abandono de las minas, aún cuando las reservas de mineral eran todavía importantes.

El mineral de hierro es un ocre limonítico compuesto por mezcla de diversos óxidos, una buena mena desde el punto de vista siderúrgico, que ocupa por sustitución unos paquetes dolomíticos de una gran formación anticlinal paleozoica. El espesor del estrato mineralizado viene a ser unos 100 metros, explotado a cielo abierto en grandes canteras que hoy día se encuentran muy deterioradas y con el acceso complicado. Dado lo terroso del mineral, éste se ripaba con excavadoras, no siendo necesario el empleo de explosivos salvo en las zonas donde el encajante de cuarcita y dolomía afloraba. El paquete carbonatado o Formación Menera contiene gran cantidad de geodas tapizadas por dolomita, de tamaño variable, pero que raramente superan los 15 cm - 20 cm. Internamente se tapizan por magníficos romboedros de hasta 3 cm de arista, normalmente de color blanco y con fuerte brillo vítreo. Los cristales más pequeños pueden llegar a mostrar alguna transparencia, pero no pueden compararse con los famosos ejemplares de Eugui. Junto a los cristales de dolomita suele aparecer un carbonato mixto de hierro y magnesio de la serie magnesita-siderita, en cristales romboédricos de aspecto lenticular y color amarillento, muy brillantes. Las drusas de ambos componen piezas muy vistosas. Para recuperar actualmente piezas de este estilo, es necesario llegar hasta los afloramientos del fondo de la corta Barranco (donde se han hallado las mejores muestras) y trabajar fuerte hasta localizar alguna geoda. Accesoriamente se encuentra aragonito incoloro en cristales de cierto tamaño (hasta 7 cm), hematites, marcasita nodular y abundante goethita.

 

ORTIGUERO
LA AZURITA DE LOS PICOS

Agregados radiales de azurita.

La Mina Delfina se encuentra situada 2 Km al Sur de la localidad de Ortiguero de Cabrales, en las estribaciones de los Picos de Europa. Detenidos los trabajos en 1958, se explotó el mineral de cobre en 2 pisos comunicados a través de una compleja red de cámaras, aflorando el mineral en superficie. Un tercer piso sin mineralizar y parcialmente inundado en la actualidad supera ya el nivel 100 de la mina, comprobando que los filones esterilizan en profundidad. La extracción se realizaba mediante pozo de sección rectangular coronado de castillete con dos jaulas, instalaciones todavía intactas. La mina estuvo electrificada y provista de red neumática de perforación. Desconocemos los antecedentes mineros de la zona. La explotación siguió una serie de filones encajados en calizas de la formación Picos de Europa (Carbonífero Westfaliense), irregulares y parcialmente movilizados luego hacia cavidades kársticas. La mineralización está afectada de una avanzada alteración supergénica, siendo raro encontrar mineral sulfurado, el cual ha sido reemplazado casi en su totalidad. Se trata por ello de un yacimiento de gran vistosidad, al haber quedado el encajante teñido y ocupado por diversas especies de alteración. Las originales masas de sulfuro (pirita, calcopirita y tennantita, fundamentalmente) se han transformado en limonita que tiende a atrapar tirolita supergénica. El cobre liberado se esparce también por la calcita próxima y la tiñe de azul claro, creciendo en sus numerosas fracturas minúsculos cristales de azurita de magnifica calidad.

En la actualidad, las labores de mina Delfina son accesibles en casi todo su desarrollo y es posible realizar la búsqueda y recogida de muestras directamente sobre los filones y bolsadas del interior. Si se prefiere, también puede revisarse el abundante escombro, no siendo difícil localizar muestras.

La azurita masiva aparece extraordinariamente extendida, siendo de interés las muestras cristalizadas en la proximidad e interior de los filones. Aunque rara vez alcanzan los 3 mm, se trata de ejemplares prismáticos, muy luminosos y brillantes, de incomparable belleza como micromounts. Tienen el inconveniente de crecer sobre matrices de poca solidez, siendo necesario un enorme cuidado para no destruir las muestras. El relleno de los filones es calcítico, y aunque pocas, presenta algunas fisuras que tienden a tapizarse de azurita. Las salbandas suelen alojar masas limoníticas (antiguo mineral primario) que también contienen geodas de azurita, aunque extremadamente delicadas.

La tirolita es relativamente abundante en filones del interior, pero sin duda los mejores ejemplares cristalizados hasta la fecha se han encontrado en la escombrera. Con su característico color verde-azulado, se presenta en vetillas y grupos fibrosos y radiales con limonita, crisocola o calcita. A menudo aparece en cristales tabulares pseudomorfizados por crisocola, o bien masas laminares de brillo nacarado y semitransparentes, muy vistosos. Los ejemplares descubiertos en escombrera, se ocultan en geodas de caliza, no proceden de filón, y conforman agregados tabulares, libros en ocasiones, de brillo nacarado y vítreo en las caras curvas.

Otro mineral que implica arsénico en el mineral primitivo es la farmacolita, que se ha encontrado muy accesoria cristalizada en finos grupos aciculares blancos.