338.jpg (8936 bytes) wball1.gif (275 bytes)I CURSILLO DE ESPELEOLOGÍA MINERA

Crónica del I Cursillo de iniciación a la espeleología “minera”
del Grupo Mineralogista de Madrid

El balance de este primer cursillo ha sido muy positivo. Hemos, creo cumplido los objetivos programados de acercarnos a las técnicas de progresión en cuerdas. Y estamos en disposición de empezar un pequeño pero apasionado grupo de socios en el mundo de la exploración de las minas abandonadas.

El número de inscritos fue de 11, próximo al máximo de 12 que la organización había previsto. Fue el autor el encargado de la organización del mismo y de las “enseñanzas”; si bien es cierto que contó con la inestimable ayuda de otros socios ya iniciados en estas lides.

Los dos primeros días de cursillo se desarrollaron en una pared caliza de Patones, de unos ocho a diez metros de desnivel. Es un lugar muy popular para la iniciación a las técnicas verticales, y próximo a una de las entradas a la Cueva del Reguerillo. El primer día, sábado 4 de octubre fue el de descubrimiento de la actividad para unos, repaso de técnicas para otros. En el segundo día, el 18 de octubre se añadieron otros conocimientos como el paso de fraccionamientos, mientras otros repasaban las técnicas básicas del primer día. Además se incluyó la técnica de ascenso por escala, que fue “sufrida” por casi todos. ¡Máxime cuando se dijo que sería la empleada al día siguiente en la mina!

Y así concluyó el cursillo, con una visita espeleológica a la mina de cobre de Colmenarejo. Amaneció un día desangelado de lluvia y frío pero los aguerridos y aguerridas miembros del G.M.M no dudaron en salir al campo.

Mientras unos ayudaban desde el exterior y “mataban” el tiempo buscando minerales en la escombrera 4 cursillistas y el autor hacía el recorrido subterráneo. Entre cinco y seis horas estuvimos por las entrañas de Colmenarejo. ¡Fue un buen examen de revalida!. Disfrutamos con los rápeles, el primero de 18 metros en el Pozo Jaime y uno corto de ocho interior, pero sudamos “la gota gorda” ascendiendo por escalas el primero de ellos, de vuelta a la luz del día.

También hubo tiempo de disfrutar de un pequeño recorrido por galerías, ver formaciones de calcantitas y picar algo en el único filón de sulfuros no lixiviado de la mina. El cursillo concluyó con todos picando los minerales extraídos y con alegría nos despedimos en un bar de Colmenarejo.

Bien es cierto que han quedado asignaturas pendientes, pues no todos tuvieron la oportunidad de descender a la mina. Hacen falta más días de practica en pared, que iremos comunicando con su debida antelación. Y la actividad tiene futuro, pues ya se van vislumbrando las próximas exploraciones. En primero lugar pozos sencillos y cortos para afianzar las técnicas como en Bustarviejo o La Bodera, para posteriormente acometer campañas más ambiciosas como Hiendelaencina o Valle de Alcudia.

Queremos agradecer al Grupo Ciencias de la Tierra (G.C.T.) de la Escuela de Minas de Madrid, especialmente a Raquel y Alfonso. Gracias a sus gestiones hemos tenido un seguro espeleológico, pues sólo puede conseguirse a través de un club de espeleología. Esperamos que continue esta colaboración y que el año próximo podamos federarnos todos vía el G.C.T

Desde estas líneas os animo a todos a probar esta actividad, y comentar que las exploraciones están abiertas a vuestras sugerencias.


Luis Jordá Bordehore
Organizador del I Cursillo

Madrid a 20 de Octubre de 2003