338.jpg (8936 bytes) wball1.gif (275 bytes)NOTICIAS

COMUNICADO DEL CONSEJO DE DIRECCIÓN DE LA REVISTA "BOCAMINA" SOBRE EL HALLAZGO DE UNA GEODA GIGANTE DE YESO EN PILAR DE JARAVÍA (ALMERÍA).



Los pasados días 10 y 11 de junio, se publicó en "El País" (10/6/00) y otros diarios de carácter regional: "La Voz de Almería", "Ideal", "Diario de Andalucía" o "El Mundo (de Andalucía)" (10/6/00), así como en otros medios de comunicación (TV, radio e internet), el descubrimiento de una geoda con cristales de yeso de inusuales dimensiones que, según la prensa andaluza y la TV, fue realizado el día 27 de mayo, atribuyendo el hallazgo a "un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), capitaneados por el geólogo Javier García-Guinea".

 

Simultáneamente a la aparición de la noticia en los medios, numerosos expertos y profesionales del mundo de la mineralogía, se colmaban de indignación: ni la fecha del descubrimiento ni el protagonismo del CSIC son ciertos. La falta de rigor de "supuestos especialistas" y la imprecisa información facilitada por este organismo ha dado como resultado ridículos artículos en la prensa, con grave alteración de la realidad.

La geoda fue localizada el 5 de diciembre de 1999 por un grupo de expertos de la revista BOCAMINA, que se encontraban realizando fotografías y recogiendo muestras, entre ellos un ingeniero de minas y un doctor en geología. El hallazgo concreto fue realizado por Efrén Cuesta, de Asturias, un joven aficionado que ya tiene en su haber notables hallazgos mineralógicos. La mina de Pilar de Jaravia y su importante patrimonio minero es objeto de investigación desde hace más de un año por miembros de la citada revista, que preparan un trabajo que se publicará dentro de unos meses.

Lamentablemente, la oportunista intromisión de quienes ya sabían que otros expertos y compañeros de profesión trabajaban en el tema con anterioridad, ha provocado el cierre de los accesos a la mina, perjudicando el estudio en curso.

También resulta llamativo que la Junta de Andalucía, dentro del "Pacto Andaluz por la Minería" (4.000 explotaciones mineras inventariadas en la región, 3.000 de ellas en Almería), tenga por objetivo, entre otros, la regeneración medioambiental de antiguas áreas mineras. Ello se traducirá, de hecho, en el desmantelamiento de instalaciones históricas y el precinto de accesos a eventuales formaciones geológicas como la de Pulpí. Ya se ha demostrado en otras ocasiones que, cuando se habla de protección de patrimonio geológico, se carece de criterio para definirlo, y ante la imprecisión se opta por limitar o prohibir. Cabe señalar que, lamentablemente, es la propia Administración la que promueve las mayores pérdidas de Patrimonio geológico de España (véase la página de "protección de yacimientos" ).

Si se prohibiera la búsqueda de minerales, casos como el de Pulpí no serían posibles. Mientras el SEPRONA impide la recogida de muestras en diversos lugares, se está obstaculizando un estudio en el que cientos de aficionados no científicos juegan un papel vital. Deberían ser la Universidad y el CSIC quienes, en vez de cuestionar esta labor, la apoyasen firmemente.

 

OTROS DATOS DE INTERÉS ACERCA DEL DESCUBRIMIENTO

 

En referencia a las imprecisiones publicadas por el diario El País (10/06/00), sobre la actividad que García-Guinea describe como "neominería", calificando de "neomineros" a las personas que la practican, conviene aclarar que se trata de un concepto internacionalmente definido como "Mineralogía Orientada al Ejemplar". El término define con precisión una especialización de la disciplina mineralógica hacia la búsqueda de especies bien cristalizadas y normalmente macroscópicas, que suelen ser minoritarias en los yacimientos y cuyo interés supera la mera componente comercial, que sin duda también existe. Hay que aclarar que el coleccionismo de minerales es una actividad legal y cultural con fuerte arraigo en diversos países, entre ellos España.

Notables científicos y técnicos realizaron a lo largo de su vida colecciones cuyo valor documental e histórico está fuera de toda duda. De hecho, una buena parte del conocimiento que actualmente se tiene sobre esta rama de la geología y en particular sobre cristalografía, ha sido posible gracias a la labor de recolección sistemática, coleccionismo en definitiva, que eminentes investigadores llevaron a cabo de forma paciente y rigurosa.

Es lamentable que el CSIC se sume a la corriente que, desde algunas cátedras, pretende menospreciar la actividad de búsqueda de minerales. Cuando un coleccionista cuenta con las bendiciones de la élite científica, se le denomina "naturalista" o "prospector". Cuando no es así, se trata de un "neominero".

El acceso a la mina de Pulpí fue recuperado en su momento también por Juan Peña Rivera, otro "neominero" miembro del Grupo Mineralogista de Madrid, permitiendo de nuevo el reconocimiento de las labores subterráneas y sus peculiaridades geológicas. Diversos buscadores investigaron en detalle las ocurrencias mineralógicas del yacimiento, localizando hace ya mucho tiempo extraordinarias formaciones de yeso cristalizado, entre ellas la que ha sorprendido por el inusual tamaño de los cristales. De cualquier forma, esta geoda, pese a las incompletas indagaciones de García Guinea, tiene antecedentes, algunos de ellos sobradamente conocidos. Puede citarse el clásico ejemplo de la encontrada a principios de los años 80 en la mina San Antonio, en Santa Eulalia (Méjico), donde se descubrió una cavidad de casi 100 metros de largo, por 10 de ancho y de alto, recubierta totalmente de prismas de yeso de hasta 3 metros de longitud, o la aparecida en la mina de El Teniente (Chile).

Tampoco parece razonable la sorpresa causada, habida cuenta que el yacimiento ha estado en explotación hasta entrada la segunda mitad de este siglo, y la apertura de geodas de yeso ha sido sin duda frecuente con el avance de las excavaciones mineras. Ello más bien pone de evidencia el desconocimiento de la materia que se tiene en los selectos círculos científicos y la escasísima porción de tiempo que se dedica a la investigación sobre el terreno. Seguramente también desconocen las características del resto de minerales de la paragénesis como la celestina, baritina, galena, esfalerita, sulfosales sin identificar, bournonita, siderita, etc, todos ellos cristalizados.

Sobre la explotación turística de la mina, nuestra Asociación fue pionera proponiendo en 1991 al Ayuntamiento de Linares (Jaén) el acondicionamiento de uno de los pozos aún activos del distrito, fecha en la que aún no había en España ninguna iniciativa de esta naturaleza. Ingenieros de Minas miembros del Grupo Mineralogista de Madrid han realizado proyectos técnicos de acondicionamiento de otras minas subterráneas notables para su exhibición turística en Riotinto (Pozo Alfredo) y en minas de carbón de León (Pozo Ybarra) y, en su opinión, el caso de Pilar de Jaravía es complicado por las peculiaridades del yacimiento: el socavón de entrada y otros largos tramos de pedriza con bóveda de mampostería requerirían costosos trabajos de hormigonado para alcanzar los coeficientes de seguridad exigidos para instalaciones no mineras.

La comunicación entre el primer nivel de la mina y el segundo se realiza a través de un pasillo con abundantes rellenos que sería preciso retirar, y el propio segundo nivel presenta localmente zonas con peligrosos desconchamientos de caliza que sería conveniente estabilizar. La inversión supondría varias decenas de millones de pesetas, y requeriría unos niveles de eficiencia en la gestión que lamentablemente no suelen observarse en la iniciativa pública. Por tanto, sería recomendable la extracción de los ejemplares recuperables para su posterior exhibición en museos o colecciones privadas, con la merecida divulgación que requiere el caso. Existen antecedentes de reconstrucción de geodas excepcionales, como la efectuada en la mina "Sweet Home Mine", de EEUU.


Dicho todo lo anterior y como conclusión, nuestra asociación brinda al resto del colectivo científico su máxima colaboración para el estudio de cualquier yacimiento, siempre que se plantee en un ámbito de respeto mutuo. Ello permitirá alcanzar unos óptimos resultados.